Para elaborar vinos rosados necesitamos como base siempre uvas tintas (aunque también pueden utilizarse uvas blancas en algún porcentaje menor). Las variedades de uvas tintas más utilizadas para la elaboración de vinos rosados son: Garnacha o Grenache, Cinsault, Tempranillo, Merlot, Zinfandel (el cual da lugar al famoso White Zinfandel, un rosado dulce originario de Estados Unidos), Malbec y Syrah o Shiraz.